E-TAG fue un proyecto financiado por Eurostars-2 (corte 8) cuyo objetivo era desarrollar una nueva generación de etiquetas textiles RFID totalmente integradas para su uso en el sector de la moda. La innovación consistía en incrustar la funcionalidad RFID directamente en los tejidos durante la producción, lo que permitía una identificación, seguimiento e interacción sin fisuras de las prendas a lo largo de su ciclo de vida, desde la fabricación y la venta al por menor hasta el uso y reciclaje por parte del consumidor.
Aprovechando los avances en electrónica impresa, integración textil y tecnologías vestibles, E-TAG abordó la creciente demanda de soluciones de moda inteligente que apoyen la trazabilidad, la lucha contra la falsificación, la eficiencia de la cadena de suministro y una mejor interacción con el cliente. Los resultados del proyecto fueron








